sábado, 20 de febrero de 2010

Recuentos. Primera entrega.

Viernes 11, septiembre 09

Lo conocí ayer. No sé cómo fue que Miguel se haya animado a traer a Emilio, su primo. Dice Norma que casi no jala a las fiestas que lo ha invitado. Quién sabe; de cierta forma hay casualidades que asustan y bajo esta sentencia se estremece mi cuerpo completo. Llegó enfundado en su gabardina CK y cubriendo la oscuridad de sus ojos con el oscuro lente de unas gafas Armani. A veces no me hallo en las fiestas de Norma con tanta gente bien que me presenta. Yo apenas y compro ropa de Suburbia y ya es mucho cuando encuentro las ofertas de Liverpool. La mera verdad es que Emilio es requete guapo e inteligente. Cruzamos la mirada como tres veces en toda la noche, y fue suficiente para sentirme incendiada por un fuego tibio y persistente. ¿Le habré gustado? ¿Yo? No creo, él es de otra categoría, es más nice. Seguro en la UVM hay gente de su nivel, mujeres preciosas, no como yo. Ayer llegó de nuevo llorando la Tía Tana con todo y sus dos gemelitos. Su marido la corrió de la casa por no haber puesto frijoles para la cena. Dice que ahora si lo deja, por lo pronto dormirá por décima vez en esta casa mientras se decide a dejarlo.

Martes 15, septiembre 09

La Tía Tana regresó con su marido. Después de estos días de paz que tuvo, dijo que hasta en la guerra lo seguiría porque es el amor de su vida. ¿Será cierto eso? ¿Se seguirá a un hombre por amor, estupidez o miedo? Dios me libre de hallarme en semajante lío. Ayer salí con Norma y Emilio al cine. De ahí pasamos al Ginos de Galerías a comer. Creo que me sigue gustando más el sazón de Mamá José. Veo a Emilio, y no dejo de sentir un sudor frío que corre por mi cuerpo. Lo precede un calor extraño.Aunque parezca ángel, no lo es; parece más un atractivo demonio. ¡Dios, perdóname! Emilio es muy gracioso y amigable. Se echa muy buenos chistes y es muy caballeroso. Le pregunté qué perfume usaba y dijo que es Acqua di Gio. Hoy no llevaba gafas, pero me encantó su suéter azul y rojo. Apenas y le vi la etiqueta, y por el color era un Tommy Hilfiger. Él pagó todo. Qué bárbaro, ha de haber sido un dineral. Pero a él le sobra. Me gustó mucho su relojote Náutica, se me hace como que muy para hombres como él. Es un gran chavo. Me dieron un aventón a la estación Etiopía del metrobus. Y de ahí para acá, regresé al mundo. Mamá sigue haciendo su novenario a San Martín Caballero. Quiere conseguir trabajo.

El libro. Rosa Beltrán es una mujer maravillosa y cautivadora en realidad. Escritora, periodista, traductora y mujer que no deja de buscar en las letras su destino. Ando con ella en estos días que me he encontrado con una novela deliciosa: El paraíso que fuimos.

La música. Volcán, con la voz de José José.






miércoles, 17 de febrero de 2010

Hemos fallado

Tengo un amigo que poco se equivoca e inequívocamente niega haberse equivocado. Los últimos días de diciembre enumeramos una lista de propósitos qué cumplir y hoy por hoy, hemos fallado. ¿Por qué será que no olvidamos su aroma? ¿Sus ojos expresivos al medio día? ¿Sus desatinos? ¿Sus gestos al hablar? Quién sabe, y quien lo sepa que se manifieste y nos explique.


Volvió a ver su figura en la oscuridad este fin de semana. Sintió su respiración cerca de su oído, cuando trataba de bien dormir después de haber ido a su casa a celebrar su cumpleaños. No creyó volver a caer en la tentación de su aliento entrecortado y sus manos seductoras. Él sólo quería dormir y no fallar con el propósito de año nuevo que nos habíamos impuesto. Porque eso fue, una imposición a lo que nuestro corazón se aferra tercamente.


La verdad es que hemos avanzado mucho en no recordar el movimiento de su cabello o el timbre de su voz, ni cómo fue que llegamos a saber sus nombres o vislumbramos la luz de sus ideas. Yo me equivoco más que él. Yo porque dudo antes de que la duda invada el territorio de mis acciones; porque soy así. Pero él no, hasta ayer en la tarde creí que no fallaría a la promesa.


- ¿Y luego qué pasó? - dije preparando mis oídos para escuchar el acto fallido, por haber caído en semejante tentación.


- Pues lo que tenía que pasar- contestó aún con un pedazo de gloria entre los labios.


Tomé mi celular rumbo a mi casa, y escribí en la brevedad de un mensaje de texto:
- ¿Cómo andas? Ya ni te acuerdas de mí. gggg


Sé que desconocía este nuevo número de celular, pero dí por hecho que con las cuatro letras g juntas, me reconocería. No se acordó de mí. Tuve que mandar un mensaje de regreso con mi nombre. Volví a equivocarme al fallar al propósito de Año Nuevo. ¡Qué pendejada! Lo cierto es que mi amigo EmManu, poco se equivoca; y eso me da un gusto; al menos eso dice la sonrisa que se ha pintado en su rostro todo este inicio de semana.


Dulce pecado. Muy mal EmManu, ni porque ya es cuaresma le paras. Bueno, em... creo que lo último se da a entender que sí. Jajajaja


Miedos. No sé por qué algunas costumbres judías me causan ansiedad y de ahí voy a parar a un miedo, que poco a poco en el día se me va ahuyentando. Yo los respeto, que quede claro que no hay aquí alguna falta hacia ellos, lo cierto es que como muchas cosas, que entre ellos entienden, no entiendo: me llevan entonces a semejante angustia.


Música. Mazel tov. Folklore Yiddish

domingo, 14 de febrero de 2010

Sin osos de peluche

El amor, más que una mezcla de procesos fisiológicos, vaivén de señales neuronales, secreción de neurotransmisores, conjunto de todo lo que su ciencia quiera poner para salpimentar semejante asunto: es extraño. Y lo digo con el sincero hablar que me conozco y me conocen.


Por amor, se hacen cosas en demasía, locas, desatadas. Con él se han entretejido miles de buenas y malas historias que inundan de tinta las páginas de un libro, se ha utilizado para basar las religiones más concurridas del mundo; se hace poesía, se firman papeles válidos ante la ley, se polemiza si dos hombres y dos mujeres pueden sentir amor, y todavía se cuestiona si pueden dar amor a algún niño que quieran adoptar.


El amor se escucha en el aire y se puede practicar en el mar, o sobre el pasto o sobre la cama. Pero más allá de eso, más allá de decir: te amo; a las personas que están a nuestro lado y forman parte de nosotros, sería mejor practicarlo.


He de decir que tengo problemas para expresar amor, que me cuesta trabajo decirle a mis padres que los amo, aunque las ganas estén más vivas que las brasas. Me cuesta expresar amor a mis amigos y asincerarme cuando a alguien lo embargue una pena. Es uno de mis peores defectos, entre muchos otros que me cargo. Por eso, creo yo, que hallé la forma de sacar todo lo que aveces siento al escribir. Las ganas de sentir amor en esta vida, y en otras tantas; los deseos que me dan de abrazar a miles, los dejo en mis historias. ¿Cuántos besos no he dado en ellas? ¿Cuántas eternidades no he atravesado? ¿Cuántos saludos no mando por este blog de ensueños?


Mi cariño, por los que quiero, está expresado en cada sustantivo y verbo que se me ocurre. En cada adverbio, pronombre, nexo y preposición que me invento; en cada punto y aparte y cada mayúscula que me cuesta trabajo posicionar. Encontré la forma de no regalar peluches. Por eso, este día atiborrado de mercadotecnia y color rojo, corazones amorfos, globos metálicos, novias vistosas, novios querendones, desenfrenados, preservativos y píldoras, preservativos fallidos, bodas, coitos, orgasmos y perturbaciones, escribo esta brevísima entrada, en donde todos podamos reflexionar la mera forma de poder expresar amor, las formas que no son amor y sin embargo relacionamos. Hagamos el amor sin tener sexo, sin decir te amo, sin dar besos, sin que un chocolate o un oso gigante de peluche eche a perder el asunto. Hagamos el amor con el sólo hecho de hacer sentir a los que tanto queremos que nos son meramente importantes. He dicho.


Música. Ayer celebró la estación de radio Horizonte, con un concierto al aire libre en el CNA, diez años de escucharse. En él, participó un conjunto de músicos destacados y destinados a vivir el arte con el amor del que estamos hablando. El jazz es uno de los géneros que poco se ha entendido últimamente. Pocos son los que saben de él, y entre los muchos que lo desconocen me he hallado. Agradezco a Taateni por acercarme a él. Sin decir te amo, me hizo el amor al mostrarme lo que ella siente con ese arte de música.


Amigos. Al concierto fui junto con otros amigos que han sido parte de mí como yo de ellos. ¿Cuántas cosas no hemos compartido? Pocas en verdad no hemos compartido, porque aún esperamos día a día alguna que otra cosa que nos sea necesaria compartir.


Verso. Una forma de hacer, sentir y hacer sentir amor.... leyendo o escuchando a Neruda:
"Juegas todos los días con la luz del universo"

lunes, 8 de febrero de 2010

Cuando el mar inunda el alma

Dicen que Guadalupe Solís quedó loca de remate cuando perdió a Joaquín en el mar. Su único amor. Guadalupe, era descendiente de unos hacendados del oriente de la península de Yucatán, aclamada por los hombres ricos de la región y por los no tan ricos que esperaban en ella ver de nuevo la fortuna. Pero ninguno de ellos tenía los ojos de estrella y la piel oscurecida por las caricias del sol, como Joaquín; a quien comenzó a verlo a escondidas en una playa abandonada.

Una tarde, escapó con él al mar que desafiaba con esmero cada mañana que sus redes se hundían para agazapar el alimento de otros. Joaquín, construyó una palapa donde a diario encontrarían sus ojos despiertos siempre que un nuevo sol iluminara el mundo. Ahí se mostraron sus cuerpos jóvenes y febriles. Ella como una diosa moldeada con un puñado de nubes al calor del fuego; y él, con su espalda ancha y su piel impermeable, con escamas y branquias en el cuello que le permitían sobrevivir mientras se hundía en el mar que Guadalupe desbordaba, cada vez que su deseo les abría paso al rito excéntrico del placer y los delirios.

Pero el mar es celoso de lo que cree poseer. De una mañana a la otra, no se supo más de Joaquín y sus pies descalzos. La barca que vio Guadalupe abandonar la arena blanca de la península no volvió a estremecerse para tocarla de nuevo. Las aguas ausentaron su cuerpo de semidiós. Dicen que fue una venganza de la familia Solís quien lo desapareció; otros, que el mar no quiso compartir con Guadalupe su cariño. Lo cierto es que Guadalupe Solís, no ha vuelto a cambiarse el vestido que Joaquín mismo le quitó y volvió a atarle a la cintura esa mañana. Quien la ve por una playa silenciosa del oriente de Yucatán, suelta una lágrima. Quien conoce su pasado, se suelta a llorar; aunque ella no diga nada, aunque su voz se haya escapado junto con la de Joaquín al abismo que esconde el mar: ella espera, trae un vaivén entre la arena esperando a que algún día, esa barca vuelva con el hombre que le enseñó cómo es que el mar, de una u otra forma, inunda el alma.


Estrenos. Platonic sex, con Luis Miguel Bernal. Escúchenlo lunes, miércoles y viernes, a las 5: 00 pm.

http://eskucharadio.com.mx/

El libro. Novia que te vea, de Rosa Nissán.

El horizonte de estos días. El obstinado amor de dos volcanes.

La música. "...cuando la luz del sol se esté apagando/ y te encuentres cansado de vagar/ piensa que yo por tí estaré esperando/ hasta que tú decidas regresar" La barca.

Polvo espacial

A manera de crear historias en líneas breves, mucho se ha dado en que los amores son los mejores exponentes de esta técnica, breves líneas para amores eternos o enclavados en la memoria...

Lo conocí cuando poco conocía de mis preferencias. Era el único hombre en quien podría confiar un secreto y dejarme verter en el verde esmeralda que coloreaban sus ojos. Tenía el cabello delgado y las mejillas de incendio. Supe de él porque la vida quiso que supiera, y al poco rato él no quiso saber más de mí. Fue de los primeros, quizá al que con más fervor he llegado a amar y de ahí para este entonces, ninguno. Médico por profesión y amante de la Astronomía, he llegado a pensar que su origen se vincula con alguna de las seis dimensiones perdidas en el Big-Bang. Otro día despierto con la contundencia de que él, es una aglomeración de polvo espacial. Quién sabe. Lo cierto es que desde que abandonó mi abrazo por los brazos de un tipo más caótico que yo, he tratado de irlo desmoronando sin conseguirlo. Olvidarlo no podría ni debería; vivir con su presencia en la memoria, fue mi opción. Lo malo es que ahora en mí cabeza tengo la sensación de una arena fina que va y viene de un lado a otro, seguramente se debe al tiempo que comienza a fragmentarlo de nuevo a sus orígenes.


Diluvios. Una pena que se vive en medio país bajo el agua. Pérdidas humanas y materiales trajo consigo este otro diluvio, porque hemos ya venido viviendo varios y faltan muchos más sobre este valle que fue lago y pretende volver a serlo. ¿Autoridades? Bajo un paraguas que les cubre hasta las ideas. Los mismos pretextos para el mismo país que se deja gobernar.

Sábado. Volví a escuchar de cerca la voz de Laura Mondragón, una de las mujeres-amigas que más quiero.


Luis Miguel Bernal. Un sociólogo audaz que goza de la vida como goza de las hazañas que cada día se inventa. Conversar con él es un encanto. Chequen su blog y estén al pendiente de su programa de radio por internet que inicia hoy a las 5: 00 PM: PLATONIC SEX


http://luismiguelbernal.blogspot.com/
www.eskucharadio.com