Voces por los de abajo
Sí, fíjese. Ayer venía la tira correteando a unos güeyes de la Sur 18. La neta es que esos cabrones son bien gandallas, mire que en la mera Noche Buena. Ya ni la amuelan, me cae… Pero, pues ¿qué se le hace? Esos morritos nomás se estaban echando un churrito, ya sabe usted, para eso de calentar los ánimos, pasarla chido, en ambiente, bien acá. ¿Qué si los conozco? Nel, eran unos morros. Parecían duendes, así medios bajitos, narigones y con orejas picudas picudas. Traían hasta un gorrito bien cura. Nunca los habíamos visto por estos lares. A mí se me hace que esos mordelones sólo querían sacar varo; ya sabe, querían hacer su Navidad:“una lana y los soltamos”. Pinches culebras pasados de lanza. Aquí en la vecindad estábamos en el ajetreo de la piñata, el ruido de los chavitos, acomodando los bafles, cuando se oyó un desmadre y luego luego el escándalo de la chota. Sólo eran dos. Sí, bien putos esos güeyes. Ya sabe, bajan bien acá, como si sólo sus chicharrones tronaran. Para eso, los morros ya estaban escondidos en el baño de la casa. Sí, mi jefa siempre es rebuena onda para las causas perdidas, nomás les dijo “órenles chavos, métanse pa’ la casa” y luego luego le picaron pa´l cantón. Ahí estaba mi carnal el Chepos, pu’s no le quedó de otra que meterlos al baño. No, no les dimos ni madres de lana, ya ve usted la crisis. La ñora de enfrente les sirvió un vaso de ponche con su piquete, y ya ni volvieron a preguntar por los morros. ‘Ora sí que les dimos posada a los peregrinos de Belén. Aunque después si me daban harto miedo, me cae que eran unos morros bien feos. A lo mejor Diosito no los quiso hacer caritas. Comieron sus romeritos y su plato de pozole bien agustín. Y ‘orita pues han de andar en su rondín, se veía que eran bien bandita, así ¿cómo le dijera? Pues si, bien patas de perro; pero bien chiditos los tres. Ójala el Santoclós les dé un buen futuro, porque así como vamos ¿qué pinche país les toca? ¿Qué qué le pedí yo al Santoclós? Chale, pues yo ya ando medio peludo para esas cosas ¿no? Pero, la mera neta es que le pedí salud y pues que esta vez me acepten en una de las dieciseís prepas del Peje. Simón que quiero estudiar. Quiero ser escritor. Mi jefa dice que el San Juditas me va hacer el milagrito. Ójala que sí. Les quiero callar el hocico a todos mis cuates que dicen que lo que me fumo hace daño. Yo invento historias bien perronas, bien curas. ¿Qué si ésta es un invento? Nel, cómo cree usted que me lo voy a cuentear así… No, no. No le diré que no me echo uno o dos. Yo que me acuerde, sólo fue un cafecito, y mire nomás… Desperté en esta pinche celda y 'ora este Panzón barbón me está reclamando que le rapté a sus escuincles, chale, no la jodan. Por cierto ¿y usted quién es? ¿Qué tanto me está preguntando? ¿Feliz Navidad? ¡Ni madres! Hasta el pinche metro ya subió...
La música. Lo que le regalé a mi amiga Laura Mondragón. Este hombre es un gran músico. Mike Sierra. Buenos días.
¡Te falló amigo! En vez de culebras era culeros... ¡Pero muy buena entrada! ¡Me gustó mucho!
ResponderEliminarFelices Fiestas ;)