domingo, 16 de agosto de 2009

Ojalá y fuera...


Ojalá fuera una gota de agua que acariciara todo tu cuerpo con mi escurrir tangible, desde tu cabello suave hasta la punta última de los dedos de tus pies; ojalá fuera una chispa incandescente que devorara tus mejillas, cada que un halago te encienda y un viento frío te cobije; ojalá fuera la tierra de todas tus andanzas, para evitar siempre que cayeras a la oscuridad de un abismo y al mismo tiempo ser la luz que bautice cada uno de tus pensamientos. Ojalá fuera el aire que se pasea por tu garganta, y así estremecer el órgano de mil sonidos fluctuantes que entonan el himno de tu voz que tanto baila en mis oídos. Ojalá fuera cometa, como toda artimaña cósmica que cautiva tu atención; ojalá fuera el mar que cubre de pies a cabeza la imperfección de tu cuerpo, que mi mente recrea con la perfección de su errática geometría. Ojalá fuera un atardecer violeta que desmenuce el verde profundo de la ventana de tu alma. Ojalá dejara de sentir tanta pasión errante por el melódico perfume de tu paso, por tus cejas, por tus ojos, tus labios y el palpitar incasable de tu corazón. Ojalá fueras parte de un artificio mío que permitiera diagnosticarme como un loco, y no estar loco como estoy ahora por creer que eres un artificio, sin diagnóstico aparente. Ojalá fueras una nota musical, un dibujo plasmado en tinta, una palabra al aire, un cigarrillo, un ser intangible… ojalá y algún día, tan sólo me canse de dibujarte en mi mente…y así nunca más pueda recordarte.

Addendum: Ojalá mi nombre hubiera comenzado con I y significara risa, para así poder poseer una caricia tuya, un pensamiento… pero más que ello, hubiera conocido el sabor que imagino han de tener tus labios.
Amigos de hoy: gracias a David Rosas por tratar de darme una razón de ser feliz, por compartir su afán por la música y la inmortalidad que se ve plasmada en sus versos, a Diana por el interés incorrupto que le viene dando mi salida del viernes y a Thalia, quien tiene a alguien a quién empezar a querer y ese quién estoy seguro que también la quiere.
Amiga: Anabel, mi amiga de toda una vida que ha ido en busca de no sé qué cosa que le cautiva sus ansias. Te debo una entrada totalmente dedicada a tí, y espero acabarla pronto y hacerla como quiero que sea, porque la mereces. Te quiero amiga, ojalá y tu osadía realmente fuera de seis meses de delirio.
Música de hoy: Desde el fondo de mi corazón por Roberto Carlos.

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