Voces por los de abajo
La música. Lo que le regalé a mi amiga Laura Mondragón. Este hombre es un gran músico. Mike Sierra. Buenos días.
Qué hay de nosotros en esta tierra de todos. De amores y desamores, de encuentros y desencuentros. ¿Qué nos espera al iniciar el día? Es la pregunta de siempre cada que muere la noche piramidal y funesta. El mundo iluminado, y yo despierto.
Voces por los de abajo
La música. Lo que le regalé a mi amiga Laura Mondragón. Este hombre es un gran músico. Mike Sierra. Buenos días.
Para ustedes: Papá Julio y Mamá Goyita, que procrearon a sus siete hijos; para tí, Mamá Nelly, que decidiste cuidarme desde otra distancia; para tiá More, tío Orlando, y tío Roger, que decidieron partir al infinito; y para tía Dayse, tía Irma y tío Jaime, que viven lejos pero siempre andan tan cerca de mí.


"Si vivir sólo es soñar, hagamos el bien soñado" Amado Nervo
Es el que significa alguna sustancia corpórea o incorpórea. Subsiste por si mismo en la oración, sin necesidad de que se le junte otra palabra que le califique.
Aclaro. Verán que algunas entradas van ir teniendo título de elementos de gramática. No sé porqué surgió en mi la necesidad de escribir breves relatos con ello. Creo que trato de explicar que el amor, o el desamor, se explicarían bien con dichos elementos.
Saludos. A mi amiga Anabel, que regresó a la tierra azteca que ha sabido querer con ansias. Cuando la ví, sentada en la sala de mi casa, sentí que algo que tenía perdido se volvió a acomodar en mi pecho.
Música. Nereidas, con el flautista pródigo Horacio Franco.
Versos. "En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye/como tú lo desees y hacia donde tú quieras" Pablo Neruda. Gracias a Jesús Herrera, por compartir estos versos.
Gracias. Por las cosquillas que provocaste este jueves. Preludio de mi agonía.
"A lo mejor morir es separarse de todo con facilidad, dejarse ir, dormir, flotar, fluir, abandonarse, a un curso desconocido hacia un destino también desconocido" Elena Poniatowska
Como si el cielo fuese nombrado por la memoria del mar y las palabras-a modo de cuña- fueran puestas entre la piel de estos dos azules animales para que sangren de una sola verdad, es la extraña tarea de las manos del poeta.
Hace viento y mar en ciertos poemas de Marco Antonio Regalado. Frío hace, soledad y espina al pecho. Pasión por el mar y el deseado cuerpo de mujer que trasiega la memoria como invención del agua, como aguda nostalgia por su omnipresente figura a mitad del recuerdo o en el mar mismo del poema. Un sereno dolor hay en el suave aliento de los poemas de este primer volumen de Marco Antonio, como si el canto naciera de la tibia espesura del sueño.
Se escribe por amor a los recuerdos, por evocaciones dolorosas que a la página llegan de golpe y sin aviso. Y si a esto aumentamos el eco de la música hallada en las voces de otros poetas que de minuciosas lecturas vienen - como en el caso las de Villaurrutia, Neruda y Becerra-, el resultado tendrá una consistente armadura. Así la poesía de Regalado, vive sobre todos estos pilares.
Neblinosos cantos, calvicémbalos de humo, candados que se rompen en la tersa melodía de los versos y su profunda aventura por la página, es lo que se oye en esas playas rotas de la tristeza y bajo ese cielo de los muelles donde Marco Antonio Regalado fue a buscar su extraviada sombra y la prueba de que por siempre serán los cuerpos, antiguos navegantes.

Para mis amigas que tanto quiero: Anabel, Diana, Thalia,
Mariana, Violeta, Taate, Lilis, Mariela, Karen, Vale, Angélica...en fin, esas mujeres que me dan
de qué hablar y con qué entretenerme.